jueves, 16 de septiembre de 2010

Recuerdo

Tengo miedo. Tengo al cuerpo frente a mí. Está boca arriba con la cabeza hacia la izquierda. Sangrando y convulsionando. El verlo agonizar me deja con un trauma de mierda. Yo no quise causar eso. Ahora quiero gritar de miedo, impotencia. Siento un dolor en el pecho. Mi cerebro se ha vuelto como una cinta de vídeo que está retrocediendo.

Recuerdo el día en que mi padre me dijo que me amaba, que yo no tenía la culpa de nada. Que volvería pronto. Recuerdo que vi a mi madre llorando escandalosamente. Cuando me abrazó y me dijo: “Se fuerte hijo, tu padre ya no volverá”. Recuerdo cuando mi abuela falleció. Fue el dolor más grande que sentí en mi vida. Una puñalada directa al centro del corazón, y que seguía palpitando. Un dolor como el que sentía ahora. Recuerdo los primeros años de la secundaria. Mis amigos palomillas y aquella chica que me volvió loco y que nunca me hizo caso. Que me hizo sentir como un estúpido malparido. Recuerdo las peleas y los días de fiestas. Las borracheras y las vergüenzas que hacía en ese estado etílico. Recuerdo la regañada de mi madre cuando llegué así a la casa. Cada correazo en mi cuerpo, especialmente en la espalda y la marca que dejó en mi cara. Recuerdo que fui a la iglesia y me arrepentí de mis malos actos. Me postré y hablé con el Señor. Recuerdo el momento que de pronto mande todo al diablo y desaparecí del mapa. Olvidándome de todo el amor divino. Dejando a mi madre llorando pidiendo que me quede. Que piense bien lo que hago. Recordé que casi muero de hambre por la ausencia de alimento. Recordé el abrazo de mi madre cuando me vio en la puerta de la casa con mis cosas, flaco, barbón, sucio y con síntomas de tuberculosis. Recuerdo cuando fui a la iglesia y luego me fallaron muchos amigos, en especial una novia que tuve. Recordé en ese momento mis pecados, lo poco que valía. Cuando sentí culpa de todo y le dije a Dios: “Lo siento, pero no puedo seguir”. Recordé que me embriagué en un concierto y dormí en la calle. Recordé que mi madre se sentía enferma y en un acto de maldad yo la “carajie”. Recuerdo que me fui caminando y llegué a mi departamento. Estaba sucia y desordenada. Recuerdo que cogí un cuchillo del piso y sin pensarlo y mirando a la nada me corté las venas (ahí si no recordé que el insecticida se había regado en el piso en especial en el cuchillo). Recordé que a los 2 minutos me sentí como la mierda. Que caí de rodillas y luego de espaldas. Boca arriba mirando hacia la izquierda… Recordé entonces que había caído frente a un espejo.

3 comentarios:

  1. cuanto dolor u.u me dejste callada, es mejor asi sacarlo todo descargarse no hay nada mejor que desahogarse (: miles de besitos u.u

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  2. Yess: Gracias por el breve pero muy importante comentario :)

    Maca: En verdad si demuestra mucho dolor, aunque mucho de lo que está ahí es producto de mi mente, podría decir que es un relato. Algunas cosas si son experiencias propias. Gracias por el coment.

    Saludos!

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