lunes, 6 de septiembre de 2010

Aquel rostro

Y no me cansó de verte.
De seguirte amando
De seguir sintiéndome el mismo idiota de siempre.
Tu idiota.
Amo que suceda eso. Me causa un "no sé qué" en mi.
Esta noche dormiré escuchando Amén y evitaré las efímeras lágrimas de ilusión.
Pero no, no tengas pena de mí. Así como yo, hay muchos.
Tal vez nunca debí conocerte. Tal vez nunca debí amarte.
Tal vez nunca debí verte y tampoco hablarte.
Creo que era suficiente estar en silencio y dejar que el tiempo haga lo suyo.
Creo que me hubiese arrepentido pero hubiese sido lo mejor.
No te afecto ni te ayudo. Y no puedes mentir.
Todo hubiera sido lo mismo para ti.
Pero a pesar de eso, sigo soñando.
"Soñar no cuesta nada", pero a veces duele.
Así que seguiré haciéndolo.
Porque el dolor que me causa tu belleza al recordarla, es agradable.
Como también es agradable verte sentada con tu cabello cubriéndote el rostro.
Aquel rostro que me dejó aquí. Donde y como estoy ahora.




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