Jodida la hora, pero bien deseada fue también.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Jodida la hora
Jodida la hora, pero bien deseada fue también.
jueves, 23 de septiembre de 2010
Noche
Vamos noche... Llega ya.
sábado, 18 de septiembre de 2010
Un bye muy pronto
Ultimamente, leyendo a Jayme Bayly he estado pendiente de mi imaginación y he llegado a la certeza de crear un nuevo blog sobre las historias de un loco. El loco Santiago. Historias con toques jocosos y algo inmaduros(como el adolescente que soy). La entrada anterior tiene un relato, cuento o lo que uds piensen que sea, sobre el loco. Les agradecería su seguimiento y sus recomendaciones. Ya que muchos saben lo difícil que es conseguir seguidores. Y he aprendido que escribir sin seguidores es como dar 500 conciertos por todo el mundo sin público(una comparación no muy sabia).
Bueno. Quería informarles esto a uds seguidores a los cuales estimo mucho. A todos sin excepción.
Entonces desde ahora pueden seguirme si es que lo desean a mi nuevo blog:
viernes, 17 de septiembre de 2010
El loco
Se rascó doblando el brazo. Cuando llegó a la espalda bajó y no llegaba a rascarse.
El loco se amargó e intentó nuevamente llegar a su trasero.
No lo consiguió.
Empezó a sudar y se dijo: Volveré a intentarlo. Porque mi abuela me dijo que hay que ser fieles.
No tenía sentido sus oraciones pero para él era lo más normal que uno podía decir.
Volvió a intentar rascarse el trasero. Estuvo a punto de llegar pero desistió.
No puedo hacerlo se dijo. Soy un inútil loco e hijo de tres mil putas.
El loco siguió caminando aguantando la picazón y en ese momento pensó en sentarse.
Buscó una banca y se sentó en el suelo.
Sacó un cigarro y empezó a fumarlo sin haberlo encendendido.
Mi madre me prohibió encender los cigarros y fumarlos. Pero no me prohibió no encenderlos y fumarlos. Soy un genio se dijo.
Este loco era un loco hijo de tres mil 500 putas.
Se sintió frustrado y triste por no haber cumplido su meta de rascarse el trasero.
Pataleó y se movió de un lado a otro sin despegar su trasero del piso.
Lloró porque los niños serán adultos y los adultos serán ancianos.
Y porque él algún día sería un astronauta y comería la luna de queso con una tasa de Mc Colins.
Se levantó para seguir su camino el cual no sabía cual era aún y al caminar 1 cuadra y media ya no le picaba el trasero.
Soy un genio se dijo.

PD: Esto fue escrito por un loco que le picaba el cerebro y al terminar de escribir esto, ya no le picaba y se dijo: Soy un genio.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Recuerdo
Recuerdo el día en que mi padre me dijo que me amaba, que yo no tenía la culpa de nada. Que volvería pronto. Recuerdo que vi a mi madre llorando escandalosamente. Cuando me abrazó y me dijo: “Se fuerte hijo, tu padre ya no volverá”. Recuerdo cuando mi abuela falleció. Fue el dolor más grande que sentí en mi vida. Una puñalada directa al centro del corazón, y que seguía palpitando. Un dolor como el que sentía ahora. Recuerdo los primeros años de la secundaria. Mis amigos palomillas y aquella chica que me volvió loco y que nunca me hizo caso. Que me hizo sentir como un estúpido malparido. Recuerdo las peleas y los días de fiestas. Las borracheras y las vergüenzas que hacía en ese estado etílico. Recuerdo la regañada de mi madre cuando llegué así a la casa. Cada correazo en mi cuerpo, especialmente en la espalda y la marca que dejó en mi cara. Recuerdo que fui a la iglesia y me arrepentí de mis malos actos. Me postré y hablé con el Señor. Recuerdo el momento que de pronto mande todo al diablo y desaparecí del mapa. Olvidándome de todo el amor divino. Dejando a mi madre llorando pidiendo que me quede. Que piense bien lo que hago. Recordé que casi muero de hambre por la ausencia de alimento. Recordé el abrazo de mi madre cuando me vio en la puerta de la casa con mis cosas, flaco, barbón, sucio y con síntomas de tuberculosis. Recuerdo cuando fui a la iglesia y luego me fallaron muchos amigos, en especial una novia que tuve. Recordé en ese momento mis pecados, lo poco que valía. Cuando sentí culpa de todo y le dije a Dios: “Lo siento, pero no puedo seguir”. Recordé que me embriagué en un concierto y dormí en la calle. Recordé que mi madre se sentía enferma y en un acto de maldad yo la “carajie”. Recuerdo que me fui caminando y llegué a mi departamento. Estaba sucia y desordenada. Recuerdo que cogí un cuchillo del piso y sin pensarlo y mirando a la nada me corté las venas (ahí si no recordé que el insecticida se había regado en el piso en especial en el cuchillo). Recordé que a los 2 minutos me sentí como la mierda. Que caí de rodillas y luego de espaldas. Boca arriba mirando hacia la izquierda… Recordé entonces que había caído frente a un espejo.
lunes, 13 de septiembre de 2010
miércoles, 8 de septiembre de 2010
lunes, 6 de septiembre de 2010
Aquel rostro
sábado, 4 de septiembre de 2010
Lloré

jueves, 2 de septiembre de 2010
Nací
Nací para ser lluvia pero terminé siendo sequía dejando grietas en labios y en las paredes de los frágiles corazones. Nací para ser r...

