
Sentándome a una mesa, con un vaso de agua, un lapicero, hojas y obras de Roncagliolo y Allan Poe, me puse a pensar.
¿Por qué tengo que bañarme todos los días? ¿Por qué pongo ropa diferente? ¿Por que la necesidad de salir a vagar? ¿Por qué el sueño no es tan abundante en mí? ¿Por qué tengo que asumir responsabilidades que no quiero? ¿Por qué hacer lo que me ordenan contra mi voluntad? ¿Por qué necesito una gran profesión y no vivo de mi talento?
Ja.. Reí un poco. Continué
¿Por qué las ancianas en su mayoría son olvidadas por sus hijos? ¿Por qué no olvido a la mía? ¿Por qué la música es cada vez más comercial? ¿No pude crear lo que quiera? ¿Por qué seguir las ordenes de un dios que no veo? ¿Por qué el abuso sexual en los niños? ¿Por qué esos peinados de los años 80? ¿Por qué ha crecido la industria pornográfica? ¿Por qué embriagarse hasta perder la vida? ¿Por qué fumar hasta reducir tus pulmones? ¿Por qué las potencias mundiales son cada vez más egoístas? ¿Por qué a veces somos tan tontos? ¿Por qué nos damos cuenta de algo muy tarde? ¿Por qué tengo que (no)preocuparme tanto por mi integridad sexual? ¿Por qué no puedo hacer lo que los demás hacen? ¿Por qué nací? ¿Por qué estoy así? ¿Por qué pienso? ¿Por qué respiro?...
Las demás preguntas se tornaron simples y a la vez complejas. No supe responderme ni supe que hacer luego.
Mi mente quedó en duda y quise recordar las preguntas para quizá responderlas.
Comencé... .... ... ... ... ¡No pude! ¡No recordé ni una sola pregunta! Hice a un lado el vaso y las hojas, traté de recordar: ... ... ... ... ... Me quedé pensando y terminé haciendo otra pregunta:
.
.
.
.
.
¿Por qué no recuerdo nada?
A veces pensamos pero no recordamos. Cuestionamos y no solucionamos, o a veces no hicimos nada nunca.
ResponderEliminarMan is because is evolution... the human evolution is the great shit man...
ResponderEliminar