miércoles, 30 de junio de 2010



Perdí las esperanzas de saberlo.
Ahora todo importa un carajo.
No tengo nada. Sólo queda un pedazo de estupidez humana en mí.
Si, estúpidez, no es otra cosa. O tal vez cobardía.
¿Qué importa? Si cuando te hablo no sientes nada.
Cuando te hablo no siento nada.
Dos temas a la vez, lo dos se parecen, pues tienen en común el amor.
Tal vez podría postrarme ahora pero no sirve de nada.
Tal vez podría decirte te amo pero no sirve de nada.
¿Para qué vivo?
Nadie confía.
Sólo no podré.
Mi putrefacta mente no me deja tranquilo.
Ahora todo es morbo.
¡No me jodas! ¡Lárgate!
Pero cada vez te clamo más.
Es inútil, todo ha muerto. Todo es simple.
Hacer lo que quiera. No existen sentimientos felices.
Blanco y negro.
Si, ahora quedo en blanco y negro...

¿A quién?

¡Ja!

¿A quién le importa si se puede salir en las noches por el día?


A mi ya no...





martes, 29 de junio de 2010

Para toda la vida


Nacimos para ser libres

Para usar nuestras alas

Para volar sobre nuestros sueños

Para sentir el viento correr

Para jamás estar solos

Nacimos para ser libres

Pues soy la excepción

No soy tan libre como tú

Nací para servirte, toda la vida

Para amarte, toda la vida

Para ver tu rostro, toda la vida

Para oírte, toda la vida

Para caminar junto a ti, toda la vida

Nací para ti...


...y soy para toda la vida



sábado, 26 de junio de 2010

Homicidio

Estaba debajo de su cama. Temblando del miedo, del terror de que venga su padre, lo golpee y lo deje inconsiente nuevamente. Sus pantalones estaban mojados. Su respiro era con temblores. Su cabeza era un sinfin de recuerdos y pensamientos de que podría ser lo que venía.
Esperó que se acabe el ruido. Salió despacio y se fue hacia su ropero, agarró un pedazo de madera que tenía escondido y fue hacia la puerta. Cuando su cara estaba justo en dirección a la puerta, ésta se abrió con vehemencia. Dándole un fuerte golpe y dejándolo casi desmayado.
Pudo observar a aquel hombre borracho que siempre venía y lo golpeaba acusándolo de cualquier cosa que su alcohólica mente podía inventar. Pablo quiso levantarse y golpearlo, correr, evadirlo, hacer algo. Pero no pudo. Estaba mareado. Su padre lo agarró a puñetazos, patadas, cachetadas, le golpeó la cabeza contra su cama y el ropero. Las lágrimas de Pablo junto con su sangre creaban una combinación de dolor, odio, repugnancia. El hombre no paraba hasta que creyese que fuese suficiente.
Pablo, tirado, sangrando como nunca antes por las golpizas de su insensible y caótico padre, fue ayudado por su madre que también había resivido algunas golpizas.
Esa noche Pablo no paró de llorar. Incluso tuvo una pesadilla en la cual se repitió todo lo ocurrido.
Pablo se levantó a la 7 y 30 de la mañana. Cojeaba y respiraba profundamente. Su madre estaba dormida y su padre aun inconsciente en el mueble.
Pablo con una inyección el mano miró a todos lados. Con miedo de que aquel mounstro se levante y vuelva a matarlo. Fue a la cocina donde agarró pan en mal estado. Sacó una caja con vidrios pequeños de una botella rota que tenía escondido debajo del refrigerador viejo.
Sacó el arroz que su padre dejó hace más de un mes. La basura descompuesta.
Mezclo todo en un plato y salió.
Agarró la inyección en le pincho en la intravenosa. El hombre sintió el pinchaso y abrió los ojos. Lo miró sorprendido y algo molesto. Quiso levantarse pero no pudo. La dosis era demasiado fuerte. Su cuerpo quedó paralizado.
Pablo lo miraba con una cara de repudio, odio y asco, y le dijo:
-¿Crees que lo he olvidado?
Su padre lo miraba con cara de miedo.
-¡Maldito infeliz! ¿Crees que no recuerdo nada? Tus manos asquerosas y tu cuerpo viejo rosándome. Tus puñetes constantes y tus patadas. ¡Responde! -gritó con furia y con la sangre inyectada en los ojos -Cierto, no puedes. Pero... yo te quiero mucho. Así que te he traido el desayuno.
Lo levantó con todas sus fuerzas, y lo puso en la silla. Le puso su babero. Su padre lo miraba con cara suplicante. Pero Pablo había perdido su sensibilidad.
-Come papi -le decía dándole la combinación de comida podrida y vidrios rotos.
Cuando le puso en su boca su padre quizó gritar pero no pudo. Su lengua empezó a sangrar al igual que su paladar. Pablo no paró. Le seguía dando los vidrios rotos con más furia. Su corazón estaba lleno de dolor, rencor. Todos esos años...



...había sido demasiado.

viernes, 25 de junio de 2010

Recuerdos


Vio la pista rota y la luna acercándose.
Las escaleras del edificio viejo y desolado.
Subió al tercer piso y observó la amplia habitación con algunos cuadros de pinturas del siglo 18.
Su corazón latió y no pudo evitar el llorar. Aunque sólo fueron 4 lágrimas pequeñas.
Recordó el viejo televisor en la cual habían visto películas de comedia romántica y habían entristecido juntos.
Recordó la cama donde se habían cumplido infinitas fantasías. Y donde demostraron que se amarían por siempre.
Recordó el baño que siempre quedaba cerrado y se demoraban toda la noche en abrirlo.
Recordó las discusiones que a veces hacían que duerman separados.
Recordó las tenues caricias que él le daba cuando murió su abuelo.
Pensó en las posibles aventuras que pudieron haber tenido. Las miles de fantasías que pudieron haber cumplido. Los eternos sueños que pudieron haber concretado.
Ahí, en el balcón, riendo un poco, sin saber como había llegado... se dio cuenta...



de que aún no había vivido

miércoles, 23 de junio de 2010

Me duele

Saber que soy un necio
y que sigo haciendo lo que no debo.
A pesar de que sé que si lo hago se me juzgará duramente,
y pierdo temor(lo cual es lo más importante) a lo que más creo.

Me duele más eso..

martes, 22 de junio de 2010

Un momento

¿Quién eres?



¿Eres tú?



¿Es tu rostro también?



Dios, es tan bello.



Si, si. Ya lo había visto. Pero, nunca tan así.



Si, quizá estés como siempre. Pero te veo diferente.



Obvio. Más bella, más hermosa.



Es que son tus labios los que me dejan tan callado



Y tu cabello, lo que me deja casi vesánico.



Eres como la mañana diciendo que mi presencia ya se extraña.




Como el sol en mi ventana y la tarde libre para volar.



¡Ja! No miento. Me encantas y digo la verdad.



Espera...



Discúlpame. Pero debo volver a la realidad.






















Adiós...

domingo, 20 de junio de 2010

Silencio en la guerra


Encontré un camino.

Luz en ella, desapareció.

Caí y en mi destino,

se marcó, una señal de guerra.


Espere que brille el cielo.

Luz que nunca apareció.

Muerte se ve en mis venas.

Y se marcó, una señal de guerra.


Guerra, silencio en la guerra.

Espera, luz de la oscuridad.


A pesar de que me salvaste.

A veces yo quise regresar

Para poder matarme

Y así tener lo que merezco.


Aún no olvido ese pasado.

Es muy fuerte, para mí.

Creo que siempre estaré,

en esta maldita guerra.




silencio en la guerra...






por ahora..

jueves, 17 de junio de 2010

Dormir sin la mente

Miedo... Carcome mis nervios

Maldita bulla... Silencia mi ego


Destrozada por tus gritos


¿No lo sabes?


Pues ahora sólo espero nada



Muerto, este sentimiento

Lo mataste... y también a su dueño.


Justo cuando callaste


Luego de azotarme...


¿Quién rayos soy?

Un pobre corazón.

No existe dolor,

Esto ya me gustó...


Pienso en el momento.

Lanzarme al juego, seguirte oyendo


Quiero lanzarte a mis batallas...

Quiero que observes... ¡Maldito canalla!


Yo ya no quiero vivir para siempre.

Esto se acaba, pero igual es permanente.

Ese dolor, de mi corazón...

Esa pregunta, que me jode hoy...


















solo quiero
dormir sin la mente...

domingo, 13 de junio de 2010

Segundos conformistas.



Luego de soñarte conmigo en ese día,
luego de pensarte en mis brazos,
regresé a mi casa feliz por haberte visto por lo menos...
...un minuto.



Mi colosal tristeza al ver que pudiste
haber estado junto a mí.

Tal vez tus ojos me dejarían ver tu corazón.

Tal vez el hosco grupo de metal se nos volvería romántico.
¿Dónde estás? ¿Con quién quieres estar ahora?
¿Te acuerdas de mí? ¿Sabes quién soy?

El Sol Quizá Se Escondería.
Y La Luna nos alumbraría la noche.

Tus labios se harían irrestibles, tus cabellos me harían perder la cordura.


¡Mujer!


No sabes cuanto espero tus besos que supongo será cálido.



No soporto seguir leyendo novelas de amor e imaginarme contigo

siendo los protagonistas de dicho romance bello y tierno.



Quiero crear mi propia novela, escribirla, dedicártela, despedirme
y suicidarme.



Pues igual todo fue en vano.

Mi corazón está lejos de la verdad.



¡Mujer!



Te sigo esperando.
Tu arte, tus pasiones... me divierten.
Mi arte, mis pasiones... sin ti no son.



Sin ti, ¡Oh sin ti!


Brillará el maldito cielo oscuro que me fustiga siempre.

Algún día acabará este sentimiento efímero y estúpido.


Pues joven aun soy.
No he vivido aún. Pero tengo mis testimonios.



Quiero compartirlos contigo. Por lo menos unos años, meses, semanas, días...



segundos...

sólo unos segundos...


contigo amor.




martes, 8 de junio de 2010

Cuando pensé que pensé.


Sentándome a una mesa, con un vaso de agua, un lapicero, hojas y obras de Roncagliolo y Allan Poe, me puse a pensar.

¿Por qué tengo que bañarme todos los días? ¿Por qué pongo ropa diferente? ¿Por que la necesidad de salir a vagar? ¿Por qué el sueño no es tan abundante en mí? ¿Por qué tengo que asumir responsabilidades que no quiero? ¿Por qué hacer lo que me ordenan contra mi voluntad? ¿Por qué necesito una gran profesión y no vivo de mi talento?

Ja.. Reí un poco. Continué

¿Por qué las ancianas en su mayoría son olvidadas por sus hijos? ¿Por qué no olvido a la mía? ¿Por qué la música es cada vez más comercial? ¿No pude crear lo que quiera? ¿Por qué seguir las ordenes de un dios que no veo? ¿Por qué el abuso sexual en los niños? ¿Por qué esos peinados de los años 80? ¿Por qué ha crecido la industria pornográfica? ¿Por qué embriagarse hasta perder la vida? ¿Por qué fumar hasta reducir tus pulmones? ¿Por qué las potencias mundiales son cada vez más egoístas? ¿Por qué a veces somos tan tontos? ¿Por qué nos damos cuenta de algo muy tarde? ¿Por qué tengo que (no)preocuparme tanto por mi integridad sexual? ¿Por qué no puedo hacer lo que los demás hacen? ¿Por qué nací? ¿Por qué estoy así? ¿Por qué pienso? ¿Por qué respiro?...

Las demás preguntas se tornaron simples y a la vez complejas. No supe responderme ni supe que hacer luego.
Mi mente quedó en duda y quise recordar las preguntas para quizá responderlas.
Comencé... .... ... ... ... ¡No pude! ¡No recordé ni una sola pregunta! Hice a un lado el vaso y las hojas, traté de recordar: ... ... ... ... ... Me quedé pensando y terminé haciendo otra pregunta:

.
.
.
.
.

¿Por qué no recuerdo nada?

lunes, 7 de junio de 2010

Alter-ego

Caminando por la sala oscura y llena de basura, me tropecé con un bate de béisbol.
Mis manos detuvieron el impacto que quizá mi rostro hubiese hecho con el suelo.
Me levante y seguí yendo a la cocina donde me pareció ver a alguien.
Con cuidado asome la cabeza y pude ver a un hombre cortando algo con el cuchillo.
Me asusté. Había alguien en mi casa. Y yo vivía solo

Qué podía hacer, ¡NADA!
Retrocedí un poco y pensé en tomar el bate y golpearlo. Llamar a la policía y poder tomar una siesta.
Fui con cuidado a recoger el bate cuando choqué con el sofá. Sonó.
El ruido que hacía el cuchillo al cortar no sé qué, paró.
Me asusté. Quizá me escuchó.
Me escondí atrás del sofá aprovechando que era grande.
Pude ver el pie del hombre que había ingresado a mi hogar.
A ese hogar donde de niño era feliz y me regalaban juguetes baratos y dulces hasta hastiar mi paladar.
Siguió viniendo. Su respiración era rápida y parecía desesperado. Ya estaba al frente del sofá.
Asomé la cabeza con cuidado. Pude ver que estaba descalzo. Pero, con éste frío, quien andaría así. Tuve miedo. No sabía que hacer. Por fin vi un pequeño cortauñas, era muy pequeño pero de algo serviría. Lo cogí con cuidado y me levanté. Al verlo deje caer el cortauñas. Mi boca quedó seca, empecé a sudar. El hombre desesperado , pulcro y que estaba descalzo...


...era yo.




domingo, 6 de junio de 2010


Un día como hoy, Dios puso sus manos a trabajar.

Hizo sueños, metas, derrotas y caídas.



Un día como hoy mi corazón ya empezaba a latir.

Ya era querido y amado por los demás.



Un día como hoy nací para darle un sentido al mundo.
Con mis sueños ponerle color.



Dios me le dijo.



Este es tu mundo. Tu vida.


Con susurros constantes caí pero
me dio la mano, para volver a comenzar.


Un día como hoy cumple 15 años de haber vivido.


Recuerdo todo claramente pero muchos de esos
recuerdos no lo quiero en mí.



Todo ahora será un testimonio.

Y no caeré sin levantarme.



Porque escrito está.



Dios.. hoy te doy gracias. Por un año más.



Un día como hoy nací.



Nací

Nací para ser lluvia pero terminé siendo sequía dejando grietas en labios y en las paredes de los frágiles corazones. Nací para ser r...