jueves, 4 de octubre de 2018

Desarraigo

Aún tengo la piel
adherida al yugo
triste
y melancólico de mis entrañas.

Y me duele
cuando me alejo
cuando empiezo a crecer
y unirme
a la multitud sin eternidad.

Y no es la voluntad
es la realidad
que me arrastra
y me hace gritar
por dentro
y me hace sangrar
aún más adentro.

Ahora tengo los pies
del mundo sobre
mi maleable
y cretina
cabeza.

Y se resbala
cuando no opongo resistencia
cuando me vuelvo
débil.

Y cierro los ojos
cuando cae frente a mí
el mundo
entero
el cielo
oscuro
cierro los ojos
cuando llega la noche
y los abro cuando
pienso que estoy a salvo

Aún la piel herida
por el desarraigo
inevitable
del destino,
de un camino nublado,
de un latido inminente.

Y no quiero curarme.
Aguanto un dolor
para evitar otro
Aunque eso me lleve
a la muerte.

Nací

Nací para ser lluvia pero terminé siendo sequía dejando grietas en labios y en las paredes de los frágiles corazones. Nací para ser r...