Los ojos.
Sí. Los ojos.
Nada más que te atormente.
Nada más que te perturbe.
Es repentino.
Sí, tan fácil y repentino.
Libre, solo.
Tan fácil y repentino.
Los ojos...
Sí... los ojos...
Nací para ser lluvia pero terminé siendo sequía dejando grietas en labios y en las paredes de los frágiles corazones. Nací para ser r...
No hay comentarios:
Publicar un comentario