El cielo vuelve a brillar. Las letras y rimas aparecen de la nada.
Extraño aquellos tiempos. Mi boca trata de pronunciarte.
Nada.
Cómo poder empezar, cómo poderte hablar?
Quise tener y hacer las cosas del mundo. Pero aún en esos momentos estabas tú.
Sentí siempre tu mirada. Tu presencia.
Ahora, en esta noche fría y vagabunda, que he de hacer?
Cada día mi corazón se cierra más. Se endurece.
Te necesito. Te necesito.
Necesito el calor de tu abrazo. Ese abrazo de Padre.
Sentir tu respiro y vivir con ello. Escucharte y tomarte de la mano.
Pero, ¿cómo?
Dime... ¿Cómo comenzar de nuevo?
hermoso lo que escribiste como siempre *.* (: te dejo muchos saludos y besos!
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