viernes, 26 de febrero de 2010

En medio de una lagrima


Aún no creía que me amaba. Pensaba que todo era un tiempo que debería suceder, pero se prolongó demasiado. Nada iba bien. Como quisiera retroceder el tiempo. Mi mente se confundió. Mis pensamientos se iban de un lugar a otro. Mi corazón sentía un gran golpe cada vez que recordaba mis fracasos y errores. Mis ojos se achinaban como queriendo llorar. Mi cuerpo se encorvaba de cansancio. Mis dedos se movían de angustia. Mi boca no dejaba de murmurar. Mis ojos seguían mirando a un solo punto, sin mirar a donde iba me tropezé. Caí en el suelo mojado. Me quedé ahi por unos 4 minutos pensando en los recuerdos ya muertos. Intenté levantarme, pero me conforme sentado. Me arrinconé. Luego de respirar profundamente y con un pequeño temblor, salió una lágrima. Pude notar que era de tristeza. Salió otra seguida de 3 más. Eran de dolor, frustración y rencor. Esta última lágrima no sabia de que era. No la podía distinguir. Me hundí en más lágrimas de todo tipo; mentira, depresión, y las demás se repetían. Me frustré más por no saber de que era. Recordé todo una vez más, seguí llorando. Mis ojos no podía más, mi mente tampoco, ni mis labios, ni mi dedos, ni mi cuerpo. Era demasiado dolor. Demasiado frío. Todo era cortante. Se formó un nuevo charco con mis lágrimas. No podía más. Me puse de rodillas, agache mi cabeza y dije en voz alta: ¡Estoy aquí! ¡No soporto más! Tan solo mírame. No sabía más que decir... Sólo quedé en medio de una lágrima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nací

Nací para ser lluvia pero terminé siendo sequía dejando grietas en labios y en las paredes de los frágiles corazones. Nací para ser r...